8 de febrero de 2014

Capitulo I Leandro

Corría el año 86', ella ni sabia en que año estaba, ya que era algo que poco le importaba con sus
cuatro años de edad. Sus padres tenían un lugar para pasar los fines de semana, donde iban seguido. Como eran otras épocas, sus padres la dejaban libremente jugar, era un lugar cerrado nada le podía pasar.
Ella le encantaba esa libertad, no iba sola su hermana de 6 años la acompañaba. Los juegos eran variados. A veces jugaban solas, otras con un grupo de chicos de la misma edad.
En ese grupo había un chico, llamado Leandro. Poco se acuerda de él. No más que su nombre, la zona en la que vivía dentro de ese predio, que él tenia un hermanito más chiquito. No mucho más.
El año transcurría entre risas y juegos. Había todo un universo para recorrer.
Y ellos juntos lo hacían. Como un juego de niños, ciertamente lo eran, incentivados por lo que hacían los chicos más grandes, comenzaron a decir que eran novios.
Una tarde, decidieron comunicárselos a sus padres. En si, desaparecieron y todo el barrio buscándolos. Nadie sabia donde podían estar. Ya al borde de la desesperación los padres los vieron aparecer caminando de la mano por el inmenso verde.
Los padres obviamente que, menos linda, le dijeron de todo por el susto enorme que les hizo pasar.
Ella sorprendida, justificaba que estaba con su novio, que nada malo le podía pasar.
El tiempo paso, el verano llego, y sus padres decidieron veranear por casi un mes. Que horror!, un mes sin verse... la despedida abrupta sin explicaciones, claro ella no sabia.
Al terminar el verano volvió como siempre al mismo lugar, y esperaba tener el reencuentro con su amado. En si volvió, y encontró a un grupo nuevo de niños y niñas, que habían pasado el verano juntos. Dentro de ese grupo había una niña, de pelo largo, un poco más grande que ella. Tenia una muñeca preciosa que nunca le prestaba, y no solo eso la niña ahora estaba todo el tiempo con su novio, y este parecía que no se acordaba más de ella. Como si todo esos momentos vividos no hubiesen existido
Y así es que ella comenzó a transitar, sin casi comprenderlo, su primer desengaño amoroso.

6 comentarios:

  1. los desengaños amorosos de la primera adolescencia duele un montón...

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  2. Duelen... Pero igual en este caso era aun una niña. Ya llegaremos al capitulo de adoloscencia

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  3. Que capo ese Leandro! :)

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    1. Que raro concepto de "capo" tiene ud.

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  4. Pobre Lean! Algo le habrás hecho jajaja

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    1. Yo generalmente soy del tipo que la lastiman, no la que lastima...

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Y los que la encuentran, comentan