19 de agosto de 2015

Sin motivos

La luna salia todos los días en su ventana. En si la luna no salía para ella, aunque a ella le gustaba pensar eso. Pensarlo, le hacía sentirse importante, le hacía sentir que no estaba sola. 
Un día la luna no salio, se escondió atrás de las nubes. Ella no entendía la razón por la cual su amiga no la vino a visitar. Pensó que quizás algo había hecho para que ocurra esto.
Repaso uno a uno todos sus actos. Cual habría sido el motivo.
Ese día no pudo hacer otra cosa que pensar en el motivo del abandono. 
Esa noche espero, y la vio aparecer, pensó en preguntarle por la ausencia. Pero considero que era mejor conservarla calma, y esperar que esto no vuelva a suceder.

6 comentarios:

  1. Estuvo bien en no preguntarle. Si volvió era mejor disfrutar de la compañía de su amiga.
    Un abrazo.

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    1. A veces no podemos con el genio de querer saber todo

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  2. La etiqueta "no estoy loca" no habría sido chequeada jaja

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    1. Jajaja... No... Pero shhhh nadie lo sabe

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  3. a veces nos comemos tanto la cabeza por cosas de las que nosotros no tenemos la culpa o se escapan a nuestros entendimientos, verdad?
    besos.

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    1. Exacto... Nuestro egocentrismo nos hace pasar una mala pasada

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Y los que la encuentran, comentan