4 de marzo de 2017

En caida libre

Juan y Eva se conocieron en una circunstancia extraña. Quizás fue el motivo o el disparador de la unión.

CAPITULO 1: El mundo según Eva.

Si le preguntasen a Eva como ese día llegó a la cornisa no lo recuerda. Su mente tiene un momento negro desde que estaba sentada en su escritorio hasta que comenzó a juntar fuerzas para saltar. No sabe si subió los siete pisos que separan su escritorio con la azotea por las escaleras o el asensor. O si, se saco sus zapatos cuando comenzó a caminar por la azotea o lo hizo al subir a la cornisa. Ella sólo recuerda estar parada viendo el cielo, era un día despejado de enero. 
Era temprano, no puede precisar el horario, pero hacia poco que había entrado en el horario laboral. No deberia ser mas allá de las 10 de la mañana.
Estaba ahi parada, el viento movia su vestido. Cerró los ojos y pensó que si a la mañana hubiese pensado en que iba a morir hoy, se hubiese vestido diferente. Esa ropa le quedaba bien, pero con la caida se le iba a ver la cola. Sonrrió avergonzada al imaginarse la situación.  ¿Pero que iba a hacer? ¿Se iba a ir a cambiar? Negó con la cabeza pensando en lo absurdo que era estar pendiente de ello. 
Y era como todo en su vida. Todo se había convertido en pensar en el otro. Quizás eso mismo es lo que la tenia ahi parada.
Bueno llegó el momento, pensó. A la cuenta de tres saltaría.
Uno... pensó que no dejó carta de despedida. Igual ¿Quién la recibiría? ¿A quién le importaría? ... sintió una presion en su pecho. La presión se descomprimio con una lágrima que recorrio su mejilla. No quiso secarla, a ver si perdía el equilibrio y se moría sin estar preparada.
Dos... pensó que sin la carta todos iban a pensar que era por Nicolás que se mataba. Sintió bronca. Si Nicolás despertaba algún sentimiento en ella no eran de suicida, sino mas bien homicida. Antes de matarse por él prefiero ... estar muerta pensó. Y se dio cuenta de la incoherencia que acababa de pensar. Se regañó como siempre pensando en lo tonta que era.
Se dijo, llegó el momento, respiró y exhaló. Tres.
En ese mismo momento que su cuerpo se destinaba a tomar envión. Unos brazos la tomaron de su cintura y la empujaron para el lado contrario al que se habia preparado para caer.
No entendía nada, aun estaba con los ojos cerrados, cuando su cuerpo golpeó contra otro.
Abrió sus ojos y vio el mismo cielo que había dejado de ver al momento de empezar a contar. Estaba boca arriba, acostada sobre alguien. Alguien que aún la tomaba por la espalda. Alguien que respiraba agitado. Ella tardó en entender que había pasado. Se trato de sacar esas manos de encima, tenia bronca, ella lo había decidido y alguien se interpuso. Ese alguien la había salvado. Y la iba a seguir salvando como nunca imaginó jamás.



4 comentarios:

  1. Me gusta ese comienzo, es muy bueno.
    Y las razones disparatadas de la protagonistas. Reflexiones absurdas que le permite a su rescatador salvarla.
    Tiene sentido que los haya unido una circunstancia extraña. A veces es lo que funciona.

    Un gusto leerte
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si.. la mina esta re loca... o se suicida o termina en un loquero jaja

      Eliminar
  2. vaya.... que buen comienzo... me has dejado con ganas de saber más...
    para cuando el próximo capítulo???

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy trabajando en ello... espero que les siga gustando

      Eliminar

Y los que la encuentran, comentan